Terapia familiar
La terapia familiar no es solo para las familias en crisis. También es para las familias que atraviesan una transición — un adolescente que se aleja, un padre que declina, un matrimonio que cambia, un hermano distanciado, un hogar que intenta encontrar una nueva normalidad después de algo difícil.
Nuestro enfoque es sistémico: tratamos a la familia como un sistema, no como una persona problemática. Eso no significa ignorar las dificultades reales que un miembro pueda estar teniendo; significa entender que el cambio en cualquier parte de la familia repercute en el todo. En la práctica se hablan ocho idiomas, y nuestros clínicos trabajan con las diferencias culturales y generacionales con cuidado.
Cómo se ve una sesión
Las primeras sesiones suelen durar 60–80 minutos. Quién está en la sala depende de lo que te trajo aquí. A veces el punto de partida correcto es toda la familia; a veces es la pareja parental, o un padre y un adolescente, o dos hermanos adultos. Lo resolveremos juntos en la consulta.
Los enfoques que utilizamos incluyen la Terapia Familiar Estructural, los Sistemas Familiares de Bowen, los Sistemas Internos de la Familia (IFS) y el trabajo orientado al apego. El marco importa menos que el ajuste; nos adaptamos a lo que le funciona a tu familia.
¿Listo para empezar?
La primera conversación es la versión más pequeña de empezar. Nuestra coordinadora de salud responde preguntas, verifica tu seguro y te ayuda a encontrar un clínico que te calce — incluso por idioma. Sin compromiso, sin presión.